Disolución del Grupo de los Siete sería una movida estratégica

image

La salida, el viernes, de dos de los tres republicanos que integraban el Grupo de los Siete en la Cámara de Representantes, lejos de significar un freno a la reforma migratoria, parece una movida estratégica para destrabar el proceso y llevarlo a buen término. A partir del 27 de junio, cuando el Senado aprobó el plan S. 744 que incluye un camino a la ciudadanía para indocumentados que están en Estados Unidos desde antes del 31 de diciembre de 2011 y carecen de antecedentes criminales, el debate se estancó.

El liderazgo republicano advirtió que debatiría su propia iniciativa y que lo haría por partes con énfasis en la seguridad fronteriza. Simultáneamente, un grupo bipartidista amenazaba, desde antes de junio, que elaboraba un plan en secreto que entregaría al Comité Judicial antes de septiembre y no lo hizo. Tampoco después del receso de verano de cinco semanas que arrancó el 5 de agosto. La renuncia de los texanos John Carter y Sam Johnson al Grupo de los Siete “supone una retirada estratégica destinada a mover una legislación en la Cámara de Representantes de mayoría republicana”, escribió The Wall Street Journal. Significaría permitir un debate más amplio sobre un proceso que saque de las sombras a la mayoría de los indocumentados, legalice sus permanencias, les permita avanzar por un proceso que los lleve a la obtención de la residencia permanente o green card y, al final del camino, poder gestionar la ciudadanía estadounidense.

Una clave de que el debate de la reforma migratoria en la Cámara no está muerto lo dio el tercer y ahora único integrante del grupo bipartidista que elaboraba la reforma migratoria en la Cámara, el legislador por Florida Mario Diáz-Balart. En un comunicado enviado el viernes dijo que seguiría trabajando con sus colegas de ambos partidos para resolver el problema y pintó una reforma basada en un fuerte componente de seguridad y una ruta para legalizar a los indocumentados. Díaz-Balart indicó que “siempre he dicho que la reforma migratoria no será fácil” y señaló que continúa buscando “otras vías que, en última instancia, conduzcan a una solución que los estadounidenses exigen”, esto es una ruta hacia la legalización de los millones de sin papeles.

Organizaciones que defienden los derechos de los inmigrantes están al tanto del escenario que se presenta en la Cámara y la salida de Carter y Johnson del Grupo de los Siete no los tomó por sorpresa. “La noticia importante es que el representante Goodlatte se ha comprometido a tomar acción en octubre sobre una reforma migratorio que aborde la necesidad de visas de trabajo y que les da a los DREAMers la oportunidad de obtener un camino a la ciudadanía”, dijo Ali Noorani, Director Ejecutivo del Foro Nacional de Migración (NIF).

“El compromiso de Goodlatte es una noticia sobresaliente que refleja comentarios similares de parte de más de dos decenas de representantes Republicanos en los últimos meses”, agregó. “Estamos optimistas de que el trabajo de las comunidades religiosas, empresarias y de la seguridad pública en los últimos 18 meses –y sobre todo en el mes de Agosto– ha cambiado el debate en Washington”.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s